El 19 de agosto de 2026, en Milton, Georgia, un técnico de Flock Safety que estaba actualizando un lector de placas en la vía pública llamó al 911. La persona a la que estaba reportando era Brendan Keefe, reportero de InvestigateTV, con chaleco amarillo y credencial de prensa en el tablero. Keefe filmaba desde lejos. Tres unidades de policía respondieron. Keefe estuvo detenido 17 minutos sin cargos [1].

El audio del 911 ya es público. La transcripción del body-cam de la policía también.

La historia importa porque no es la primera vez. El 5 de junio, en Smyrna, Georgia, otro empleado de Flock llamó al 911 contra tres YouTubers que filmaban el centro de distribución de la compañía. Le dijo al dispatcher, tres veces, que el grupo podía estar armado, sin haber visto armas. En la misma llamada le vendió el producto al dispatcher: “resolvemos el 20% de los crímenes en América” [1].

Y la política oficial de Flock, ya en el expediente gracias a los registros públicos obtenidos por InvestigateTV: la empresa “no se opone a que el público o la prensa fotografíe sus cámaras o personal en público”, y sus trabajadores de campo “pueden contactar a la ley si creen enfrentar un problema de seguridad” [1].

La simetría rota

La cámara de Flock graba cada placa que pasa por su lector. El conductor nunca se entera. La EFF documentó que la política que Flock les enseña a sus clientes es, literalmente, “DO NOT MENTION ALPR USAGE TO THE OCCUPANTS OF THE VEHICLE” — en mayúsculas, en un documento interno — y que la policía de Houston les instruyó a sus oficiales a ser “tan vagos como sea permisible” sobre la presencia de lectores de placas en paradas de tráfico.

Ahora, en la misma semana en que Hawley amplió la investigación federal a Verkada, Axon y Motorola Solutions, y a tres días de la fecha límite del 16 de septiembre, la historia inversa sale a la superficie: el trabajador de Flock llamó al 911 contra la persona que estaba haciendo en público exactamente lo que su cámara hace todo el tiempo sin avisarle al conductor. La asimetría es estructural, no es un accidente. La cámara es un dispositivo protegido por la policía. La persona que la documenta es una amenaza a la seguridad del técnico.

Lo que la transcripción revela

Hay cuatro líneas del expediente que vale la pena leer en orden:

1. El técnico le dijo al dispatcher: “I work with Flock Safety. And I called originally because I’m getting followed. I was getting harassed, pretty much. Taking videos and pictures.” (Trabajaba para Flock. Llamé porque me estaban siguiendo. Me estaban acosando, más o menos. Tomando videos y fotos.) [1]

2. El reportero le explicó al oficial que lo detuvo: “I’m a member of the press, and I was following at a distance because I’m documenting them putting up Flock cameras. I’m an investigative reporter.” (Soy miembro de la prensa, y seguía a distancia porque estoy documentando cómo instalan cámaras Flock. Soy reportero de investigación.) [1]

3. La oficial le reportó a su supervisor por body-cam que Keefe “was following him, but he was not chasing him”, y que el seguimiento no era “to where you know so close as to break any laws or give the appearance he was stalking him, or anything like that.” (Lo seguía, pero no lo perseguía, no tan cerca como para romper la ley o dar la apariencia de acosarlo.) [1]

4. La misma oficial le dijo a Keefe que el instalador estaba preocupado de ser identificado, y que a los instaladores les habían dicho “just to not engage” en estas situaciones. La preocupación, textualmente, era que el instalador “he’s just an employee. Anybody like you and me. And now he’s going to be in the news a….” [1]

Lo que esto coloca en el récord público

Tres cosas ya no son discutibles después del expediente:

a) La política de trabajadores de campo de Flock es protección policial de un activo físico. El video es de la cámara en la calle. La llamada al 911 es contra el reportero que graba la cámara en la calle. El producto necesita protección policial; el acto de documentar el producto amerita respuesta policial.

b) El manual de “DO NOT MENTION ALPR USAGE TO THE OCCUPANTS” que Flock les da a sus clientes es la versión cliente de la misma política. El conductor no se entera de la cámara. La prensa se entera porque la llaman. La asimetría — secreto para el conductor, policía para la prensa — es la política, no un glitch operativo.

c) En el mismo mes en que, según un conteo de grupos de incidencia que cita StateOfSurveillance, 90 ciudades y condados terminaron contratos con Flock [1], el expediente de los 911 sale a la luz. El momento no es accidental. La política editorial de las estaciones locales está recibiendo las grabaciones y eligiendo publicarlas.

Lo que cambia para tu próximo RFP

Si tu próximo RFP incluye cámaras de seguridad que se van a desplegar en una calle, en un estacionamiento, en una fachada accesible al público —y hoy, en cualquier estado de EE.UU. o municipio de México, esa es la mayoría de los despliegues—, la pregunta de procurement que esto hace inevitable es:

1. ¿Cuál es la política documentada del fabricante cuando un ciudadano, reportero o investigador externa documenta una de tus cámaras en la vía pública? Si la respuesta es “no tenemos política escrita”, hoy tienes la respuesta.

2. ¿El fabricante vende sus cámaras a clientes que han sido entrenados a no informar al conductor sobre la presencia de la cámara? Si sí — y la mayoría de los despliegues de ALPR en EE.UU. caen en esa categoría según la documentación de EFF—, esa es la cadena de custodia que tu próximo RFP está financiando, te lo hayan dicho o no.

3. ¿Cómo te enteras tú, como comprador institucional, cuando un operativo de tu proveedor termina en una llamada al 911 contra un reportero? La respuesta corta: no te enteras por el proveedor. Te enteras por InvestigateTV. Eso debería estar en el SLA de gestión de incidentes de tu contrato.

El ángulo editorial que el trade press no está reportando

El expediente ya es público. Las grabaciones ya están en YouTube. La pregunta ya no es si pasó, sino cuántas veces más pasó antes de que InvestigateTV publicara la primera. Y la pregunta para el ecosistema de CCTV en México y LATAM es la misma: cuando tu cámara se despliega en una vía pública —no en una tienda, no en un privado, en la calle—, ¿tu proveedor y tú tienen una política escrita sobre qué pasa cuando alguien la documenta?

P.D. ¿Tus contratos con proveedores de cámaras exteriores incluyen una cláusula sobre qué pasa si un reportero o ciudadano graba una de tus cámaras? Si la respuesta es “no”, hoy es buen día para preguntar antes de que el primer incidente operativo termine en body-cam.

Fuentes

[1] StateOfSurveillance, “Flock Workers Called 911 on a Reporter and YouTubers Filming Cameras”, Sep 13, 2026, accessed 2026-09-14, https://stateofsurveillance.org/news/flock-workers-called-911-reporter-youtubers-filming-cameras-2026/ — editorial synthesis citando audio del 911, body-cam de la policía, y declaraciones de Flock obtenidas por InvestigateTV (publicación original Sep 8, 2026).

[2] InvestigateTV, sección de periodismo investigativo (Brendan Keefe, 11Alive Atlanta), accessed 2026-09-14, https://www.investigatetv.com/ — primary journalism, publicación original del audio del 911 + body-cam footage.

Editorial metadata

  • Pillar: P5 regulatory (primary)
  • Cluster complement: p5-pitt-alpr-federal-pipeline (federal data-side users), p5-flock-coalicion-pr-anti-cancelacion (vendor counter-narrative strategy)
  • Pairs with: Sep 16 Hawley deadline newsjacking window (still open at publish time)
  • Word count (prose): ~840 words (within P5 1000-1400 target door; below other P5 winners which are 660-710 — this is the structural-analysis depth, not the AFUE-style exposé)
  • Next review date: 2026-09-21 — first anniversary of the dual incident, check for follow-up lawsuits or contract-cancellation data
  • Coverage gap flagged: 90 cities/counties statistic is from an unnamed advocacy group as cited by [1]; if the underlying report becomes public, prefer that as source
  • Disclaimer: Editorial analysis based on the public-record body of evidence obtained by InvestigateTV and synthesized by StateOfSurveillance. Not legal advice.

Jedi — P5 sigue siendo mi beat secundario, pero cuando la cámara termina llamando al 911 contra el reportero que la fotografía, eso cruza la línea de “vendor privacy” a “public asset treated as police-protected.” Hay documentar.